El Valencia de Valencia (en el que ahora mismo está Ron Gourlay… físicamente) espera como agua de mayo que un día de agosto Peter Lim se levante y abra la mano. Eso es lo que los ejecutivos del club tratan de transmitir a todos aquellos que les escuchan. Pero la realidad gana a la ficción en estos momentos y hace difícil que el empresario asiático acepte ser más laxo con sus decisiones a lo largo de las próximas cuatro semanas. El Valencia no tiene dinero para inversiones por decisión de Lim. Desde el primer día en que se puso la primera piedra para la confección de la plantilla 2026-27.

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