Los Mossos d’Esquadra han exportado las técnicas que aplicaron en su lucha contra los ladrones de carteras multirreincidentes que actuaban en el metro de Barcelona a los Boixos Nois, los aficionados radicales del Barça. Una vez son detenidos por un acto violento, presentan al juez y la fiscalía un informe donde especifican el pasado del acusado, su vinculación al grupo radical y cómo han hecho de las inmediaciones del Camp Nou, donde tienen prohibida la entrada, su particular campo de batalla. Igual que en su día lograron órdenes de alejamiento del metro de Barcelona, ahora un juez ha dictado la medida para cuatro boixos acusados de agredir a un aficionado del Eintracht de Frankfurt el pasado 14 de abril. No pueden acercarse a menos de 1.000 metros del estadio.

