Graham Potter, el entrenador encargado de reconducir el proyecto más opulento que la industria del fútbol ha conocido esta temporada, algo más de 500 millones de euros en fichajes, convive entre el flemático humor inglés y el drama. “Sigo aquí”, se dirigió sonriente a los periodistas el pasado 24 de febrero tras retrasarse una rueda de prensa que fue demorada por una reunión en la que supuestamente se había puesto encima de la mesa su futuro al frente del Chelsea. Un día después, Potter desveló que había recibido amenazas de muerte por correo electrónico. Este fin de semana tampoco se le presentaba tranquilo al preparador inglés. Varios medios londinenses aseguraban que su continuidad dependía de ganar al Leeds, lo que sí sucedió (1-0), y de remontar este martes (21.00, MovistarLC) el 1-0 que le endosó el Borussia Dortmund en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones.

