El Plan integral presentado por Donald Trump para poner fin al conflicto de Gaza se ha tornado, por el momento, en la excusa perfecta para la UEFA y la FIFA para posponer la exclusión de Israel de todas las competiciones internacionales. Con este fin, las dos organizaciones más importantes del fútbol mundial entablaron conversaciones informales hace dos semanas azuzadas por la presión social generada por el amplificador mundial que supusieron las protestas pro-Palestina durante la Vuelta a España, el anuncio de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de suspender los acuerdos comerciales con el país hebreo y la ferocidad de los ataques del ejército israelí en la Franja.

