Fran Guerra afronta este domingo uno de los partidos más especiales de su carrera. El pívot de 32 años tendrá a toda su familia en la grada del Santiago Martín para verle medirse a Georgia. «Vendrán desde Las Palmas mis padres, abuelos, tíos, primos…», cuenta quien, con 2,14 metros, es la torre de la actual selección. No siempre se juega con España tan cerca de casa.

