Como gran aficionado y practicante de multitud de deportes, Fernando Alonso tiende a comparar de forma global lo que ha sucedido en algunas especialidades y que se ve en la reforma de los reglamentos sucesivos de la F1. Desde su debut en 2001, ha pasado por cuatro tipos de motor y algún cambio más de aerodinámica global y, en su opinión, todo se va traduciendo en un menor margen de influencia del deportista en casi todos los aspectos. Le sale la palabra «robótico».

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