Juan Ayuso, Isaac Del Toro y Paul Seixas. Tres jovenzuelos. Tres fuerzas de la naturaleza llamadas a copar portadas desde el mismo momento en el que pisaron la élite y que se dan cita esta semana en las carreteras del País Vasco para reclamar la txapela que algún día, más pronto que tarde, reclamarán los cabellos dorados de Tadej Pogacar, a quien solo le falta un puñadito de victorias para darle la vuelta al calcetín del ciclismo profesional. No será este año, en cualquier caso, pues el esloveno, con la vista ya en la París-Roubaix del próximo domingo, pedalea relajado junto a su pareja Urska Zigart bajo el sol de la Costa Azul tras conquistar el pasado domingo su tercer Tour de Flandes.

