Las mangas de las camisetas de entrenamiento recogidas por encima de los hombros y las botellas de agua esparcidas por el césped tras refrescar las cabezas a borbotones delatan el intenso entrenamiento bajo un sol abrasador al que han sido sometidos los internacionales. Al término de la sesión preparatoria, Luis Enrique camina por la hierba descalzo, liberado de la presión de las botas y buscando el frescor en la planta de sus pies.

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