Hay jugadores del Barcelona a los que le molesta la doble cara de Hansi Flick. Pasó la temporada con Ansu Fati e Iñaki Peña, a los que le aseguró minutos (al delantero) y titularidad (al portero), para luego arrinconarlos en el banquillo, algo similar a lo que le sucede esta campaña a Marc Casadó después de que le cerrara la puerta de salida en el verano. Hay, sin embargo, un caso más paradójico: Lamine Yamal. El 10 del Barcelona considera, por momentos, que el técnico alemán no lo mima lo suficiente en público. El afán pedagógico (correctivo) de Flick tocó techo en Arabia: “Mbappé es el mejor delantero del momento”. En la previa del clásico, las palabras de Flick resultan un mensaje para Lamine. El otro se lo dieron sus compañeros frente al Athletic: ganaron sin él.

