Cuando el Betis anunció el fichaje de Isco Alarcón, en julio de 2023, recurrió a una de las escenas más famosas de Juego de Tronos: la resurrección de Jon Nieve. En aquel vídeo, inspirado en la popular serie de televisión, el malagueño volvía a la vida después de una etapa complicada en su carrera, dispuesto a recuperar el fútbol que llevaba dentro. Más de tres años después, aquella presentación parece haber adquirido un significado casi premonitorio. Porque Isco, que ya había conseguido renacer futbolísticamente de la mano de Manuel Pellegrini, ha tenido que volver a hacerlo. Esta vez, después de un auténtico calvario de lesiones, operaciones y dolores que llegaron a sembrar dudas sobre su futuro.

