Hemos vuelto a creer…”. La frase, nacida en Valdebebas, resume mucho más que un buen momento. Un sueño alcanzable después de mucho tiempo. Y eso ya es mucho para una cantera ‘castigada’ hasta la saciedad por la inmediatez que tanto domina el fútbol moderno. Atrapada en un modelo que priorizaba el rendimiento económico por encima del deportivo. Hoy, ese equilibrio empieza a inclinarse hacia algo que parecía perdido: la oportunidad real.

