Estados Unidos cayó contra Países Bajos víctima de una de las trampas más antiguas de la historia del fútbol, el pase atrás. Su seleccionador, Gregg Berhalter, contó casi con reverencia antes del partido que había aprendido casi todo lo que sabía cuando jugó allí a finales de los noventa en el Sparta de Rotterdam. Mencionó los espacios, el juego posicional, los triángulos y el tercer hombre, pero Louis Van Gaal lo sorprendió con un recurso rudimentario ejecutado dos veces por Denzel Dumfries, un futbolista que se hizo profesional precisamente en el Sparta de Rótterdam. El seleccionador neerlandés estaba satisfecho del éxito de la celada a su rival: “EE UU no se adaptó a nuestro sistema y eso nos ayudó a ganar”.

