Todo correcto en San Sebastián. La parte vieja plagadita de turistas franceses de corto recorrido: pinchos, vino y para casa; las playas llenas en octubre por el calor que trae el viento solano, la mar como un plato, los veleros fondeados junto a la isla de Santa Clara, algunos para el vermú, otros para un baño tardío. En Anoeta, tarde de fútbol. Y los dos cohetes que saludan el gol de Brais Méndez, el único de la tarde, y que le da los puntos a una Real Sociedad combativa que tuvo enfrente a un rival muy rácano.

