Sufrió el Barcelona su propia dejadez durante unos cuantos minutos y tuvo que rearmarse para acabar ganando al Maccabi en la Euroliga (83-78). Desactivó a su rival en la primera parte, sobre todo en el segundo cuarto, y llegó a conseguir 11 puntos de diferencia y la posibilidad de ampliarla, pero se dejó ir. Los cinco puntos de renta en el primer parcial se redujeron a cuatro al descanso. No andaba del todo cómodo en ataque el Barça. Anotó 20 y 21 puntos respectivamente en los dos periodos de la primera parte y sumó también 21 en el tercer cuarto, pero apareció Baldwin, ex del Baskonia, para lo que suele hacer casi siempre, revolucionar el partido, y poner a los israelíes con 10 puntos a su favor en los minutos finales, 57-67. Sólo entonces reaccionó el equipo de Jasikevicius y pudo reducir la diferencia para irse al tiempo muerto con solo cinco puntos por debajo. Surgió Jokubaitis y paró la sangría. Llovía menos.

