Sucede algo curioso en el fútbol inglés. De los últimos nueve equipos que ascendieron a la Premier League, seis perdieron la categoría al curso siguiente, mientras que los tres restantes (Leeds United, Burnley y Sunderland) son los recién ascendidos, esto es, los que todavía no han podido descender esta temporada. Es lo que en la élite del fútbol se conoce como el efecto ascensor, un fenómeno que la liga más poderosa del planeta pretende ahora cortar de raíz.

