Giannis Antetokounmpo ya conoce a su primer enemigo en Miami. Y no mide 2,10, no juega en la NBA y tampoco defiende. Tiene escamas, cuatro patas y la mala costumbre de aparecer en su jardín. El nuevo fichaje de los Heat ha descubierto que su aterrizaje en Florida incluye un inesperado desafío: las iguanas. «Si las iguanas siguen apareciendo, probablemente me mude, quizá consiga un apartamento. Sin piscinas, sin césped, nada de eso», soltó entre risas durante el Media Day.

