Es la rutina del monstruo la que rige el ciclismo y lo sumerge en una época que nadie de los que están vivos cree haber vivido antes. “A Merckx no le veíamos. De Merckx oíamos cosas y leíamos lo que contaban de él, y veíamos las clasificaciones, pero de este hemos visto con detalle casi todos los kilómetros que ha pedaleado en su vida, y bien puedo decir que nunca había visto nada igual”, dice Eusebio Unzue, que lleva 40 años en el ciclismo y ha dirigido al mejor ciclista español de la historia, a Miguel Indurain, ganador de cinco Tours. “Todos los ciclistas, y Miguel también, de una forma u otra, han sido de jóvenes víctima de sus virtudes, de un motor muy potente en un cuerpo que ha tardado en formarse. Este monstruo, no, pero sí los que quieren ser como él”.

