La noche de los contratos vitalicios para Lucas, Nacho, Rüdiger... y Lunin
Fuente: Marca Original en marca.com
El Madrid invirtió el pasado verano 100 millones en Bellingham para dar un salto calidad a su plantilla, para competir de tú a tú, se supone, en el estadio en el que te habían metido cuatro para echarte de la Champions. Su control en el 0-1 reivindicó esa decisión, aunque los que marcaron diferencias de verdad fueron Ancelotti y cuatro futbolistas con los que nadie contaba. Esta vez el Madrid no salió goleado. Los blancos tenían clara la hoja de ruta y la siguieron a milímetro. Cazar una y a defender. Así forzaron la prórroga y llegaron a los penaltis, firmando un ejercicio defensivo que pasó a la historia del Real Madrid. Salvo los primeros 15 minutos de partido, el resto fue un cerrojazo, bien ejecutado, que habría firmado Simeone. No deberían los aficionados blancos criticar jamás los planteamientos del entrenador del Atlético. Porque lo importante es ganar, como volvió a quedar demostrado. Si es jugando bien, mejor. Pero el rival, el excelso City, merecía otro plan. Y Ancelotti lo entendió a la perfección.