La niña que corría con un cascabel atado al tobillo para que sus padres supieran por dónde trotaba su pequeña de sólo ocho años, cuando cada dos por tres desaparecía por las montañas de Cerdanyola, fue proclamada en 2017 la <strong>mejor atleta española de todos los tiempos</strong>. Ella era Carmen Valero, <strong>maña de nacimiento y catalana de adopción. </strong>

