«Hemos jugado en el, quizá, mejor estadio del mundo, el Bernabéu. Es seguro que la NFL va a volver aquí», lanzó Roger Goodell, el comisionado de la NFL y una de las personalidades más potentes del deporte mundial. Era una forma simbólica de poner el histórico Madrid Game en Concha Espina como un evento incomparable, con presente y futuro en una liga de crecimiento imparable y como marco para que, por un lado, España siga albergando a más y mejores eventos deportivos, y, por otro, la casa del Real Madrid sea una meca al estilo Madison Square Garden de Nueva York.

