En meta, exhausta tras seis días de competición sin descanso, la mallorquina Mavi García, eterna sonrisa, evidenció este viernes su análisis del primer Tour de Francia femenino de la era moderna: “Ahora viene lo duro”. No le faltaba razón. Pasadas las etapas de llanura, no sin excepciones, piedras y polvareda incluidas, este sábado arranca la traca final del Tour, dos etapas de alta montaña para decidir quién se lleva la carrera más deseada, la más soñada.

