Messi tenía mucha prisa por debutar en Qatar. Acudió al sorteo de campo mucho antes que el capitán de Arabia Saudí y no tardó ni dos minutos en armar el tiro para exigir al portero y menos de diez en marcar el gol de Argentina. Incluso pareció un especialista en los penaltis por la manera como asumió la responsabilidad y engañó al arquero para poner el 1-0. El partido quedó diseñado para engordar el inventario victorioso de Argentina y los récords inigualables de Messi. Ya eran 37 encuentros invictos de la Albiceleste y el 10 se convertía en el quinto futbolista que marcaba en cuatro mundiales después de Pelé, Uwe Seeler, Klose y Cristiano Ronaldo.

