Rafael Nadal posa para la fotografía junto a un grupo de privilegiadas que han logrado tener acceso a la zona reservada del Pala Alpitour de Turín. Lo hace el mallorquín exactamente en el mismo punto en el que media hora antes, su preparador, Carlos Moyà, ha analizado para un reducido grupo de periodistas el paso fallido de su jugador por este Masters que se cierra con aroma a melancolía. Nadal, camino de los 37 años y padre desde el 8 de octubre, cuando su mujer María dio a luz, incide en el discurso nostálgico de los últimos tiempos.
GIRA POR LATINOAMÉRICA, DESCANSO, PRETEMPORADA Y UNITED CUP
Nadal voló este mismo jueves de regreso a casa, pero tan solo podrá disfrutar de un par de días de descanso. El lunes, el balear cogerá un avión en dirección a Buenos Aires para comenzar una gira de exhibiciones que también incluye paradas en Bogotá, Quito, Belo Horizonte, Ciudad de México y Santiago de Chile. En cinco de los seis casos se medirá precisamente con Ruud, y Alejandro Tabilo (87º del mundo) será el otro rival.
“Necesito invertir horas en la pista, y esto me va a ayudar”, matizó. “Al mismo tiempo, me servirá para recargar las baterías de energía porque la afición de allá es muy apasionada. No sé si tal vez será la última vez de mi carrera que pueda jugar delante de ellos”, prolongó con el mismo tono que presidió su charla con los periodistas.
Después de ese periplo, Nadal regresará a Mallorca para reunirse con su familia y a continuación emprenderá la pretemporada, alrededor de un mes para tratar de ponerse a tono y desembarcar en Australia con garantías. <CF1003>A priori</CF>, el español —12 torneos esta temporada que se cierra, 47 partidos— solo competirá en la United Cup antes del Open, que comenzará el 16 de enero en Melbourne Park.
En dicho torneo, mixto, liderará al equipo español y jugará con Paula Badosa, la representante femenina nacional con mejor ranking (13ª) en la actualidad.
Por otra parte, al tenista se le preguntó su opinión sobre el indulto que le ha concedido el país oceánico a Novak Djokovic, que en un principio no podía cruzar la frontera hasta 2025, pero que al final podrá regresar al grande australiano.
“El tenis es mejor cuando están los mejores jugadores en la pista. Lo que sucedió este año supuso un gran desorden, no fue bueno para nuestro deporte. Pero eso es pasado. Roger [Federer] ya no juega, yo me he perdido muchos torneos por las lesiones y él [Nole] no pudo jugar allí; ahora podrá hacerlo otra vez y esa es la mejor noticia posible, especialmente sabiendo que ahora mismo parece que el virus está más controlado en todo el mundo. Así que, ¿por qué no?”, zanjó Nadal.

