Como una flor en el desierto, un brote de incienso, y la misma esperanza, y gracias al entusiasmo de Diego García, medallista en dos Europeos, que moviliza empresas, autoridades y patrocinios, LaLiga, la Comunidad, el ayuntamiento, redes telefónicas, la marcha respirará el domingo en la Gran Vía de Madrid, cerrada al tráfico entre la Red de San Luis y Callao, ida y vuelta, 10 vueltas a un circuito de 1.000 metros. Será a las 10.30. Agotada la ola de calor, se espera tiempo nuboso, entre 18 y 20 grados. Poco más de media hora de marcha para los mejores del mundo, y tres cuartos de hora para las mujeres, el campeón olímpico Massimo Stano, la campeona olímpica Antonella Palmisano, Diego García, Perseus Kärlstrom, la subcampeona europea Raquel González, Marc Tur o Laura García Caro. Un chispazo fugaz de la especialidad que más medallas, olímpicas, mundiales, europeas, ha dado al atletismo español. La Gran Vía, cortada al tráfico para ellos.

