Que LaLiga se plantee jugar un partido oficial del campeonato en Miami podría parecernos una aberración, seguramente porque lo es. Pero también es un paso consecuente si atendemos a los precedentes. Sin grandes aspavientos de ninguno de sus actores, nuestro fútbol ha ido vendiendo, en los últimos años y al mejor postor, su calendario, sus horarios, alguna competición oficial como la Supercopa y una gran parte de su dignidad y sentido común: ¿por qué no vender, también, la geografía liguera? Desde ese punto de vista puramente comercial que todo lo inunda, el último movimiento de Tebas adquiere una cierta lógica: vamos hacia un Black Friday permanente.

Seguir leyendo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *