Cuando llegó a la primera concentración del equipo Lidl-Trek en Dénia, todos los ciclistas se le acercaron con curiosidad. “Estás loco. Un tío que ya lo tiene todo hecho, con tu carrera… ¿Cómo se te ocurre venir aquí para sufrir y pasar miseria?”, le cuestionaban. Aleix Espargaró (Granollers, Barcelona; 35 años), con dos décadas a los lomos de las motos, con 331 grandes premios y tres triunfos en MotoGP, respondía levantando los hombros y con una sonrisa, al tiempo que trataba de explicarles que es demasiado pasional y que es una elección hecha desde el corazón, entregado a la bicicleta y a las montañas desde hacía ya una década.

