La rueda de prensa de Brahim estuvo parada durante casi un minuto por una escena tan insólita como tensa. Mientras el internacional marroquí respondía a la primera pregunta, dos periodistas se enzarzaron en una discusión. El motivo era tan simple como surrealista: uno mantenía la mano levantada para pedir turno y el otro le exigía que la bajase porque le tapaba el plano de su cámara.

