El Tour de Francia levanta el telón del tríptico pirenaico con una etapa que promete espectáculo y verdades crudas: los 180,6 kilómetros entre Auch y Hautacam son el primer gran examen en alta montaña para los favoritos. Tras la caída sin consecuencias de Pogacar en Toulouse, todas las miradas apuntan al esloveno, que llega herido en lo físico pero determinado en lo anímico: «Tuve miedo, pensé que me daba con la cabeza en el bordillo, pero mañana lo daré todo», confesó al término de la undécima jornada.

