Nico González ya es una realidad. El argentino, tras pasar el reconocimiento médico esta mañana en Madrid, se convierte en el octavo fichaje del Atlético en este verano después del acuerdo alcanzado con la Juventus para su cesión por un millón de euros y una opción de compra de 32 que pasaría a ser obligatoria en función de los minutos disputados, con lo que si alcanza los estipulados quedaría ligado al club rojiblanco hasta 2030. Una operación que tampoco habría sido posible sin la determinación del futbolista, que desde hace semanas había mostrado su predisposición a rebajarse su salario para poder ajustarse a las posibilidades del club rojiblanco.

