El técnico del Valencia, Carlos Corberán, habría preferido que el pasado mes de enero, en pleno mercado invernal, tanto Raba como Santamaría hubieran hecho las maletas y se hubieran marchado, pero las circunstancias de cada uno no lo permitieron. Se postergó todo para el verano. Ahora bien, el objetivo era que a 2 de julio no estuvieran en plantilla… y están.

