Han bastado apenas diez días para que Xabi Alonso empiece a dejar su huella en el Real Madrid. El técnico tolosarra ha llegado al banquillo blanco con una idea clara: revolucionar el juego y la estructura del equipo. Y, pese a lo ajustado del calendario —con el Mundial de Clubes en plena disputa—, sus primeros pasos están siendo firmes, ambiciosos y transformadores.

