La Francia que aborrecía a Le Pen
Fuente: El País Original en elpais.com
En vísperas del Mundial de 1998, a disputar en Francia, a Jean Marie Le Pen le horrorizó la cantidad de jugadores de piel oscura y apellidos no franceses que había en la selección. Renegó de ella, dijo que aquello “no representaba a la Francia auténtica, sino a la Francia del papeleo”. Pues aquella Francia ganó el Mundial con el argelino de origen Zidane por bandera y sacó un millón de personas a los Campos Elíseos a celebrarlo. Repetiría título 20 años después, en Moscú, con una plantilla de árbol genealógico más diverso todavía. Y ahora asalta el título de nuevo con un grupo en el que sólo Pavard, Rabiot, Giroud y Veretout son lo que Le Pen consideraría ‘franceses puros’, pues hasta Griezmann tiene un abuelo portugués y los hermanos Hernández vienen, obvio, de raíz española. Claro que a él le preocuparía sobre todo el resto, las pieles oscuras u oscurísimas que sin embargo son precisamente lo que vienen a darle a Francia un poder diferencial.