La Fórmula 1 vuelve a mirar de reojo y con máxima preocupación a la geopolítica internacional. El tramo final del campeonato pende de un hilo debido a la escalada del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, una situación que ya obligó a cancelar en abril las citas de Bahrein y Arabia Saudí. Ahora, el foco de incertidumbre se desplaza a las dos últimas carreras del año: Qatar y Abu Dhabi, programadas para el 29 de noviembre y el 6 de diciembre.

