Alcaraz reinó en La pista Philippe-Chatrier y se coronó, por segundo año consecutivo, campeón de Roland Garros, después de vencer a Jannick Sinner en un partido de más de cinco horas, el más largo en la historia de la competición (4-6, 6-7, 6-4, 7-6 y 7-6). De esta forma alcanza su quinto Grand Slam. «Yo ya estoy contento por haber puesto nuestros nombres en la historia de los ‘Grand Slam«, comentaba al finalizar el encuentro el tenista español.

