La Federación francesa de rugby (FFR) encargó una auditoría tras las denuncias de varias jugadores internacionales de rugby a 7 sobre las prácticas «abusivas» de un fisioterapeuta del equipo, asunto que provocó el despido del seleccionador nacional, David Courteix, y del director médico de la FFR, Jacques Girardin, que negaron cualquier responsabilidad.

