En uno de los últimos capítulos de Peaky Blinders, Tommy Shelby, su protagonista, levanta el vaso y hace un particular brindis: “Por la familia, refugio en la tormenta. Y a veces la propia tormenta”. Es un brindis que podrían hacer más de la mitad de los millonarios del mundo, casi todos ricos por familia: su refugio primero, cuando cayeron las herencias; su tormenta después, cuando hubo que repartirlas.

