La UD Almería se ha consolidado en los últimos años como uno de los clubes españoles con mayor capacidad para revalorizar futbolistas y convertirlos en traspasos multimillonarios. La política deportiva impulsada por la propiedad saudí ha permitido al conjunto rojiblanco seguir una estrategia muy definida: captar talento, hacerlo crecer y venderlo por cantidades que hace menos de una década parecían impensables para la entidad. La última gran operación ha sido la de Dion Lopy, traspasado al Al Ittihad por 13 millones de euros fijos más otros seis en variables.

