Llegar tarde el día de partido en el Barça cuesta entre 30.000 y 40.000 euros. Diez minutos. Lo contaron Pedri y Ferran Torres recientemente en El Hormiguero, sentados en el sofá de Pablo Motos, con una calma que decía más que las cifras: en el vestuario de élite, la puntualidad no es una virtud. Es una obligación con precio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *