Los inspectores de la Agencia Tributaria son los únicos que, por ahora, han escuchado de viva voz la versión de José María Enríquez Negreira sobre los pagos que, durante 17 años que coinciden con su etapa como vicepresidente del Comité Técnico Arbitral (CTA), recibió del FC Barcelona. Cuando fue citado como investigado ante la Fiscalía, Negreira se acogió a su derecho a no declarar alegando que padece alzhéimer. Ante Hacienda, sin embargo, arrojó luz sobre las presuntas motivaciones que llevaron al Barça a contratar sus servicios. EL PAÍS ha accedido al contenido íntegro de la declaración, en la que el exdirigente arbitral negó haber utilizado parte de los 7,3 millones que percibió del club para pagar a árbitros.

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