Una tanda de penaltis deshizo una espesa igualdad entre Australia y Perú, a favor de los primeros, que se citan con Francia en el partido inaugural del próximo Mundial para batirse en un grupo que completan Dinamarca y Túnez. Triunfó un héroe inesperado, el meta suplente australiano Redmayne, que salió al campo para el epílogo y desconcertó a los lanzadores peruanos con unos inusitados bailes sobre la línea de gol.

