La Audiencia Nacional ha decidido imputar a Victoriano Sánchez Arminio, expresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), y a su ex secretario general, Raúl Massó, en la investigación que mantiene abierta contra Ángel María Villar, antiguo presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Estas pesquisas, llamadas caso Soule, se centran en el presunto desvío de fondos durante la etapa de Villar y se instruyen de forma independiente del bautizado como caso Negreira, donde se indagan los cerca de siete millones de euros que el Fútbol Club Barcelona pagó a José María Enríquez Negreira, quien fuera vicepresidente del CTA y mano derecha de Sánchez Arminio, para que supuestamente “favoreciese” al equipo catalán.

