Fueron cayendo las cabezas de serie desde el primer día, una a una hasta que solo quedó en pie la que tenía todos los números para lograrlo. No hay quien le ponga freno a Iga Swiatek, que a sus 21 años se erige en la mejor heredera de Asheigh Barty. La australiana dejó un solar del que se ha adueñado a las bravas la polaca, incontestable este curso, imbatible desde que el 16 de febrero la batiera en Dubái la letona Jelena Ostapenko. A partir de ahí, la dictadura. Una secuencia de 34 victorias consecutivas y un cartel colgado en el circuito femenino: sí, Swiatek busca rival. Hasta ahora, no la tiene.

