El domingo empezó el primer Gran Slam del año, el Open de Australia, el magnífico evento que acoge con esmero a todos los tenistas y con el que se da el pistoletazo de salida real de la nueva temporada. Como viene siendo habitual en estos últimos años, la máxima atención de los aficionados españoles recaerá sobre nuestro número uno, Carlos Alcaraz. Todos prevemos la intensa y dura lucha por ocupar la primera plaza mundial que, con toda seguridad, seguirá manteniendo con su máximo rival, el italiano Jannik Sinner. Pero antes de ponerme a escribir sobre Carlos y los cambios que ha realizado para perseguir el liderazgo, quiero dedicar unas líneas a otros dos jugadores que esta temporada, con toda probabilidad, también recibirán la atención de los aficionados: Nick Kyrgios, a nivel mundial y Martin Landaluce, sobre todo, a nivel español.

