El Barcelona se coronó campeón de Copa al imponerse en la prórroga a un Madrid resucitado, que volvió de un primer tiempo pésimo para remontar y rozar el título, pero no supo retener la ventaja durante 13 minutos. El tanto de Koundé remató un partido inmenso, digno de un Clásico, con goles, aciertos y errores. Con Pedri dominando, Mbappé sembrando el pánico… Y con expulsiones finales que afearon los últimos minutos. Precioso el pasillo final a los subcampeones. Los culés tienen el primero de los tres títulos a los que aspira.

