A Keylor Navas, un Mundial, el de 2014, le cambió la vida. Fue el mejor portero del torneo, al que había llegado como guardameta del Levante, y lo contrató el Real Madrid. Ahora, ya con 35 años, de algún modo parece confiar en que otro Mundial le permita remontar el vuelo, tras un comienzo de temporada sin participación en el PSG. Costa Rica, a las puertas de su tercera Copa del Mundo consecutiva por primera vez en la historia, y primer rival de España (el miércoles a las 17.00, por TVE), nunca había tenido la continuidad que ha visto con Navas.

