A finales de la década de los 90, Julia Roberts vivía su ascenso imparable en Hollywood. En 1999 acababa de estrenar ‘Notting Hill’, una película que acabaría dándole un estatus de estrella en la industria del cine. Durante uno de los actos de promoción de la cinta, la actriz saludó a los fans en un gesto aparentemente inofensivo que acabó siendo histórica: dejó al descubierto el vello en sus axilas.

