No llueve en París, pero hay tormenta en Roland Garros, donde el local Arthur Fils luce torso y rabia después de la victoria (7-6(3), 7-6(4), 2-6, 0-6 y 6-4) contra Jaume Munar, quien sufre la inclemencia: París y el público, o una descarga fulminante sobre los hombros. Pocos y pocas resisten a ella. Acepta el mallorquín la derrota, después de 4h 25m: “Me ha faltado físico”. Pero no así determinados comportamientos, como el demostrado, por ejemplo, cuando él se disponía a sacar y la Suzanne Lenglen al completo se ha puesto a entonar La Marsellesa a pleno pulmón, a ver si así su jugador al final resucitaba y el de enfrente decaía. A continuación, un larguísimo abucheo para el español, quien cae y habla muy claro.
BADOSA Y BOUZAS SIGUEN EN PIE
Grita Paula Badosa con fuerza. Sufrida victoria contra Elena-Gabriela Ruse (3-6, 6-4 y 6-4, tras 2h 22m) y acceso a la tercera ronda para la catalana, que celebra y valora: “Ha sido muy duro, tenía un poco de fiebre. Me sentía sin energía, pero la gente me ha ayudado”, transmite la española, que se medirá con la australiana Daria Kasatkina.
No estará sola. Dos de dos. Por la mañana, Jessica Bouzas también ha obtenido el pase, también muy exigido por parte de Robin Montgomery (6-4, 4-6 y 7-5, en 2h 09m). Le aguarda el sábado un encuentro con la estadounidense Hailey Baptiste (70ª). En caso de progresar, superaría su límite en los grandes.
Por la tarde, el torneo ha vivido el momento más emotivo, con la caída y el adiós de profesional de Richard Gasquet. El mismo que, cuando crecía, se imponía a Nadal. Cierra un recorrido de 23 años como profesional, dos décadas en la élite. Termina, no está mal, frente al número uno, Jannik Sinner (6-3, 6-0 y 6-4).
El italiano se enfrentará al checo Jiri Lehecka, superior a Alejandro Davidovich (6-3, 3-6, 6-1 y 6-2, tras 2h 19m).
Por otra parte, Carlos Alcaraz disputará su primer partido en la sesión nocturna de esta edición (20.15, Movistar+). El murciano se cruzará con el bosnio Damir Dzumhur y no hay precedentes en el circuito de élite. Sí midieron sus fuerzas en el challenger de Barcelona de 2020, favorable entonces el marcador al español.

