Jugando a nada no hay milagros
Fuente: Marca Original en marca.com
El Real Madrid cayó en la Champions víctima de su falta de fútbol, como venía anunciando durante la temporada. No se puede reprochar esta vez ni actitud ni entrega, pero se vio impotente ante un bloque organizado y solidario, con balón y sin él. El Arsenal se agrupó solventó con calidad los arreones del campeón de Europa, muy lejos del equipo que dominó el continente por convicción y por juego. El fin de ciclo es evidente.