Carlo Ancelotti: “Si mi contrato se acaba me da exactamente igual”
Fuente: El País Original en elpais.com
La mitología de las remontadas que construyó el Madrid hace cuatro décadas y a las que sigue invocando con una fe asombrosa —a prueba de bombas incluso tras gatillazos como el de ayer— llegó a difundir en su tiempo una serie de normas que, ciertas o no, ayudaron a cimentar la leyenda de aquellas noches. El equipo debía hacer el primer tiro, la primera falta, la primera protesta y, por supuesto, el primer gol a la mayor rapidez. A punto de empezar el partido, hasta los chavales que retiraban la lona de la Champions jaleaban a la grada, que bramaba el “sí se puede”. Sin embargo, el atrezo se retiró, empezó la misa y el Rey se mostró desnudo.