Es mediodía, el sol aprieta y Juancho Hernangómez (26 años, Madrid) lleva más de tres horas atendiendo a la prensa en un hotel céntrico de la capital. No está acostumbrado, él mismo lo reconoce: “No me gustan las entrevistas. Si pudiera, no las haría. No elegí esta vida por ser famoso”, dice a EL PAÍS, cansado, mientras estira las piernas sobre el sofá y pide un vaso de agua con gas. El motivo de tanto encuentro no es el baloncesto. Al menos, no el único. El jugador de la selección española debuta como actor en Garra, una película de Netflix producida por LeBron James en la que interpreta a Bo Cruz, un joven mallorquín que es reclutado por un ojeador para dar el salto a la NBA.

